"TRES MARIAS Y UNA ROSA"
se instala en Estocolmo

- Al igual que "La pequeña historia de Chile", el año pasado, el Teatro Nacional Chileno presentará la obra de David Benavente y del Taller de Investigación Teatral (TIT) en dos salas de la capital sueca. El jueves 29 de octubre será la primera función.

-La obra conmemorará en Suecia los 30 años de su debut (1979) y las tres décadas de Teatro Sandino, compañía fundada por el chileno Igor Cantillana en el país nórdico.

En la sala Lilla Scen del Teatro Real Dramaten de Suecia, el Teatro Nacional Chileno (TNCH) presentará "Tres Marías y una Rosa", de David Benavente y Taller de Investigación Teatral (TIT). La invitación fue cursada por la institución sueca y la compañía Teater Sandino, un grupo que encabeza Igor Cantillana, actor chileno, radicado en Estocolmo desde que llegó exiliado durante la dictadura de Pinochet.
Las funciones de "Tres Marías y una Rosa", que dirige Raúl Osorio, con la actuación de
Cecilia Cucurella, Priscilla Huaico, Javiera Osorio y Catalina Bianchi, están programadas para el jueves 29 de octubre en el Teatro Real Dramaten de Estocolmo, y el lunes 2 de noviembre en la sala del Teater Sandino, ubicado en el barrio de Rinkeby, a media hora en Metro del centro de la capital, un suburbio habitado por inmigrantes de todas las nacionalidades.
Desde hace 30 años que Cantillana desarrolla en este barrio de la ciudad una actividad artística y social con su compañía, integrada por personas de sectores vulnerables de la sociedad.

Debate social

Igor Cantillana, actor y director teatral, recordando la exitosa presentación de "La pequeña historia de Chile", el año pasado, dice tener muchas expectativas con "Tres Marías y una Rosa". Sobre este clásico de la escena nacional y lo que ha significado la labor del Teater Sandino nos habla desde la capital sueca.

- Teatro Sandino celebra 30 años de vida. ¿Qué aspecto del trabajo artístico-social sintetiza mejor la labor durante este período?
"La tarea artística y social de un grupo de Teatro independiente y profesional en Suecia, como es el Teatro Sandino, significa en lo esencial una participación en el debate de la sociedad sueca acerca de qué tipo de sociedad queremos ayudar a construir. Buscamos la integración de valores teatrales (actrices, actores, directores, músicos, escenógrafos y dramaturgos.) que no tienen lugar para existir en los escenarios tradicionales suecos.
Se trata de mostrar objetiva y concretamente una sociedad alternativa que funciona éticamente mejor en el escenario. Las obras que se eligen se relacionan con evidenciar los conflictos que la sociedad multicultural conlleva y la forma de superarlos. Esta vez se trata de la obra "Romeo+Julieta+Rinkeby", una versión adaptada de la obra de Shakespeare a la situación de hoy en una ciudad satélite de Stockholm, donde se ha segregado un 90 % de inmigrantes de todo el mundo".

- ¿Tú actividad escénica muestra el proceso de transculturización de un chileno en Suecia? ¿Qué rasgos de identidad tiene Teatro Sandino? ¿Doble identidad? ¿Nueva síntesis?
"El problema de la identidad queremos dejárselos a los policías de aduana. Lo que nos interesa es que la búsqueda de una posible identidad que se hace y se deshace cada día sea un proceso abierto en el cual hay mucho que aprender y enseñar. Con la total confianza de que la perspectiva estratégica de la integración, que por un momento pasa por la adaptación y asimilación, sea un punto de desarrollo de esta sociedad. Su superación y mejoramiento es tarea de todos".

- ¿Qué aspectos subrayarías de la visita de "Tres Marías y una Rosa" a Estocolmo? ¿Cuál es su significado e impacto?
"'Tres Marías y una Rosa'" es parte de una historia de intercambio cultural entre Chile y Suecia en donde el teatro ha sido el elemento más activo y que ya cumple muchos años. Muestra lo importante que es para la salud de pueblo chileno en Suecia y en Chile. También, por supuesto, para la salud del pueblo sueco, su calidad de vida y la preserva de sus mejores tradiciones culturales".

David Benavente: La palabra del autor

"'Tres Marías y una Rosa' le habló a moros y cristianos sin exclusiones. Habló al oído del corazón y de la inteligencia, sin sentimentalismos ni academicismos, con dureza, humor y ternura por medio de su potente y original dramaturgia, excelente puesta en escena y sobresalientes interpretaciones.
Sin tapujos y adelantándose a los tiempos puso el dedo en la llaga de la ancestral violación de los derechos humanos de la mujer chilena de todos los tiempos: tiempos de dictadura y tiempos inmemoriales.
Tal vez algo germinó y ha espigado con el paso del tiempo hacia una mayor y mejor comprensión de esa deuda moral y cultural aún impaga con la mujer chilena universal.
Paradojas
Es paradojal y emocionante a la vez constatar que a fines de la primera década del siglo XXI tengamos en Chile una mujer presidenta.
¡ La mujer Presidenta del Bicentenario de la República!
Quién se lo iba a imaginar 30 años atrás cuando las "Tres Marías y una Rosa" se adelantaron a su tiempo; esa imagen ni siquiera estaba, por así decirlo, en la bíblica mente de Dios".